Que no se te olvide Melissa.

Una niña, una fotografía, una camiseta pedida con ilusión. Y del otro lado, Melissa Herrera recordándose a sí misma de dónde viene.

“Que no se te olvide, Meli”, escribió.
Y luego remató con una frase que pesa más que cualquier medalla: “Muchos sueños se empezaron a construir esperando el autobús a las cinco de la mañana”.

Antes de los estadios en Francia, México o Colombia. Antes de los micrófonos, las transmisiones internacionales y las entrevistas en Canal+. Antes de ser referente de la Selección Nacional y meterse al club de las 100 apariciones. Antes del gol en el Mundial 2023 que gritó desde el alma.

Antes de todo eso, había una adolescente madrugando, esperando un bus con sueño en los ojos y fútbol en la cabeza.

Melissa debutó en 2012 con Saprissa. Ahí ganó tres títulos y se proclamó goleadora con 45 anotaciones. Luego llegó a Moravia, que terminó siendo casa. Pero el mundo la estaba llamando.

Manuel López fotografía.

Se fue a Estados Unidos, a Indiana FC. Volvió a Moravia y volvió a ser campeona en 2016. Después cruzó fronteras otra vez: Independiente Santa Fe en Colombia, donde jugó Libertadores y levantó el título de liga en 2017.

En 2018 dio el salto a Europa con el Stade de Reims. En 2021 firmó con el Girondins de Bordeaux, jugó Champions League y anotó en la competición más importante del continente. Ese mismo año, su cuerpo le pidió una pausa obligada: una cirugía. En 2022, otra más.

Pero Melissa no se construyó esperando facilidades. Se construyó esperando un bus a las cinco de la mañana.

En 2023 llegó a Xolos de Tijuana y luego regresó a Francia, esta vez con el Olympique de Marsella, donde hoy sigue escribiendo capítulos.

En paralelo, su historia con la Selección Nacional crecía. Se convirtió en una de las futbolistas más constantes del proceso, anotó en el Mundial 2023 y en 2024 alcanzó las 100 apariciones con la Tricolor.

Por eso esa foto no es una historia cualquiera.

Esa niña que le pide la camiseta es, en realidad, Melissa años atrás. Es la misma ilusión, el mismo sueño, la misma fe ciega en que el fútbol puede abrir caminos donde no parece haberlos.

Que no se te olvide, Meli. Que el fútbol siempre recompensa. Y que hoy, sin darte cuenta, vos sos el sueño que muchas niñas empiezan a construir… así sea esperando un autobús a las cinco de la mañana.

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Bachiller en Periodismo. Cursando Lic en Comunicación de Masas. Especialista en Cobertura de Fútbol Femenil. Graduada de Somos Versus en Universidad Anáhuac MX En coberturas con Enfoque de Género. Más de 10 años de experiencia

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